El manido e irresuelto ROI de la formación

Hay palabras que parecen ser mágicas en el entorno laboral, y nos referimos a una como el ROI (retorno sobre la inversión). Aunque últimamente alguien acuñó otro término tan importante como es  el RONI: planteando la cuestión de cuál sería el retorno sobre la No inversión. Así que querríamos plantear que en  formación, para conseguir un retorno, el ROI, sólo basta, como para que los coches anden, ponerles gasolina.

En los concesionarios cuando te venden el coche te ponen un poco de gasolina, pero si tú no sigues poniéndole combustible al coche no anda. Y no digamos si no pones a nadie al volante (todavía están en prueba estos vehículos que andan solos). Aún así, cuando estén preparados, habrá que ponerles una programación para que sepan cómo moverse. Pues algo así le pasa al mundo de la formación. Se espera que la asistencia a un curso, presencial u online tenga un retorno, cuando luego no se le pone los medios para conseguir el retorno deseado.

Los grandes especialistas se han dedicado a estudiar grandes cálculos matemáticos para ver cómo hacerlo. Sin embargo, nosotros somos de la opinión que para conseguir algún tipo de ROI hay que adentrarse en el mundo de la acción, de la operatividad. Hay que involucrar a toda una serie de personas, dotarles de herramientas y acompañar a los participantes a “La Formación” para que se consiga el tan deseado ROI, o dicho en otras palabras, conseguir una aplicación exitosa en el día a día de lo aprendido en un curso.

Entonces viene la siguiente pregunta: ¿Cómo articulamos esto para que funcione en Nuestra empresa, con Nuestros valores, en Nuestra cultura, etc. …?

En realidad no es nada difícil, y existen algunas empresas que son pioneras en esto, como ENDESA, RENAULT, incluso “pequeñas” empresas como VARMA, porque han tenido en su equipo de gestión de la formación, personas que han querido pasar de la teoría a la acción. Porque dichas personas se han dado cuenta de qué significa actuar…

Pero la pregunta que tenemos ahora mismo en nuestras mentes es: y cómo controlamos y medimos esa acción:

Todo debe empezar por una selección de programas de formación los más prácticos posibles y adaptados a la realidad de los alumnos que reciben el curso. Para ello, empiezan a aparecer en el mercado simuladores de aula por competencias, como por ejemplo, Programas de Liderazgo, de Creatividad e Innovación, Programas Comerciales…, todos ellos con simulación.

Éste tipo de programas permite adaptar perfectamente los contenidos del programa a la realidad de los asistentes. Se empieza a trabajar en las sesiones presenciales la transferencia y aplicación de la formación a sus puestos de trabajo, de una manera muy cercana a su realidad, aparte de amena y divertida.

Una vez conseguida ésta primera parte, empieza la transferencia y aplicación al puesto de trabajo. Se necesita poner en marcha a través de distintos planes de acción lo aprendido en el aula.

Aquí es cuando se empieza a medir la transferencia al puesto de trabajo a través de una herramienta web que tiene en cuenta varios parámetros como; la importancia de esa competencia para el desarrollo profesional de la persona que está realizando los distintos planes de acción, el equipo y departamento en el que trabaja, el momento del año que está aplicando esa formación, la importancia que tiene a nivel estratégico o de RRHH el desarrollo de ése programa, la calidad de la aplicación, guiada y tutorizada por un experto que le dé feedback de cómo lo está haciendo y le sirva de acompañante en éste periodo de aplicación.

Con éste tipo de herramientas web se puede medir la calidad de la aplicación de la formación y la frecuencia de ésta, de tal manera que se puede llegar a conseguir hábitos de aplicación dentro del puesto de trabajo e incluso en equipos.

Es una herramienta web que se personaliza teniendo en cuenta distintos parámetros de la realidad de la empresa, su sector, los departamentos, los equipos de trabajo, e incluso la propia persona que está aplicando esa formación.

Permite incluso medir la aplicación de la formación por equipos, muy útil para la transferencia y aplicación de la formación a distintos puntos de venta, departamentos, delegaciones…

Está diseñada para que el alumno o equipo de trabajo que la utiliza dedique muy poco tiempo a la herramienta y mucho a la aplicación real.

Llega incluso a ser útil para el seguimiento de planes de acción de procesos de Coaching.

Con esto, se consigue llevar a la práctica la formación recibida, ya sea online o presencial. Priorizando todos aquellos conocimientos que se consideren importantes ejecutar en un periodo determinado.

Se trata de una herramienta de aplicación totalmente personalizable según los intereses del cliente y el colectivo al que se dirige.

Tiene en cuenta, de toda la formación recibida, qué es necesario aplicar en el puesto de trabajo, priorizando qué es lo más importante para la organización y/o el individuo, en cada contexto.

Una vez medida la calidad de la aplicación de la formación se calcula el retorno de la inversión en formación, es decir, permite saber en qué momento se ha recuperado la inversión en formación por alumno.

Permite hacer un seguimiento de todos los planes de acción que se quieren ejecutar en un plazo de tiempo, así como crear programas con varios periodos de ejecución.

También, conocer qué es lo que realmente se aplica y qué no se está aplicando en el puesto de trabajo. Teniendo contacto directo con los colectivos para guiarles en aquellos planes de acción que se consideren prioritarios llevarlos a la práctica.

Los planes de acción se personalizan según las competencias tratadas y engloban todo aquello que se considera importante aplicar de la formación recibida.

La herramienta permite tener una información real de todo lo que se está aplicando e incluso, saber la calidad de dicha aplicación a través de informes personalizados y una evaluación de un tutor que, si se considera necesario, da feedback al alumno.

Conforme se va desarrollando el programa la herramienta hace una clasificación de todos los participantes.

Teniendo en cuenta, entre otras:

  • Las áreas fundamentales en el desarrollo de su actividad profesional.
  • La calidad de los planes de acción realizados en un periodo de tiempo determinado.
  • El cumplimiento de los compromisos de aplicación.
  • La correcta priorización en función de los intereses de la organización y/o individuo.

Para la utilización de ésta herramienta web dentro de las empresas es fundamental que la organización éste comprometida con la aplicación de la formación, tanto los gestores del formación, como los que la imparten, para que el que la recibe la vea aplicable a su realidad.

Cada vez más, se necesita estas herramientas para el desarrollo de carreras profesionales. Ya que la información que se obtiene nos ayuda tomar decisiones relacionadas con las personas que están en el programa, a cuáles hay que dedicarles más tiempo, más formación, más apoyo y a cuáles no.

Se puede saber, si la inversión en formación en una determinado trabajador va a ser rentable o no. Si el importe económico que se va a desembolsar es recuperable o no, y qué periodo de tiempo es necesario para que esto ocurra.

Con la información que se obtiene también se analiza si la formación que reciben los alumnos es de calidad o no, es de un importe elevado o, por lo contrario, si es muy aplicable y adaptada a la realidad del trabajador, puede incluso ser bastante económica.

Nos permite hacer un seguimiento de todo el plan de carrera de distintos profesionales con la aplicación de varias competencias a tener en cuenta en su desarrollo, la calidad con la que lo ha hecho y el periodo en el que lo ha aplicado.

La información que se obtiene permite saber que trabajador está aprovechando la formación para su desarrollo profesional y quién no.

Se llega incluso a poder conocer el retorno de la inversión en formación (ROI de la Formación). Por cada € gastado en formación cuantos € se ingresan.

Éste tipo de herramienta ya está disponible en el mercado, falta del compromiso de los departamentos de formación para utilizarlas, y así realmente medir el retorno de la inversión en formación.

2 thoughts on “El manido e irresuelto ROI de la formación

  1. Muchas gracias Joaquín. Estoy realizando mi trabajo fin de máster sobre esta cuestión y me ha sido de gran ayuda tu artículo.

    Un saludo.

  2. Un post realmente acertado.
    Para mí es evidente que si la formación recibida no tiene una aplicación real (transferencia) al entorno laboral (incluso personal) de la persona formada simplemente se habrá quedado en un (en el mejor de los casos) bonito recuerdo. Los planes de acción siguientes a la misma y el seguimiento que se haga de los mismos son básicos para algo que la formación se convierta en lo que para mí realmente debe ser: DESARROLLO.
    Muchas gracias por el escrito.

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