Categoría: Máster en Liderazgo y Gestión de Equipos

SCRUM: La gestión de equipos y el liderazgo (parte II) por Roberto García Marcos

…Y no quiero desviarme del mundo de los valores del rugby y su trasposición a las organizaciones. Después de comentar la humildad, el pensamiento autocrítico, el líder formador-desarrollador o los diferentes valores que rodean al mundo rugby, quiero citar algunos aspectos fundamentales para la cadena de mando de cualquier empresa o entidad:

Respeto: por tus compañeros, por tus hinchas, por tu club y especialmente por el rival, esta es una particularidad de este deporte. Cuando termina el partido el equipo ganador le hace pasillo al perdedor y viceversa. Posteriormente en el famoso “Tercer Tiempo” comparten cerveza y comida como si nada hubiese ocurrido. Aquí se realza el espíritu de este deporte y desaparecen una vez más los pequeños individualismos que podían quedar de la disputa del partido, quedan fuera la frustración por la derrota, el éxito de la victoria e incluso los pequeños roces en jugadas determinadas, que en este deporte no trascienden, ya que el árbitro sólo habla con los capitanes y no se protestan sus decisiones. ¿Se imaginan a cualquiera de sus mandos o directivos tomando cañas con la competencia? Quizá si el respeto imperase más en los terrenos de extrema competitividad en los que nos movemos…

El eterno capitán de los “All Blacks” Richie McCaw ejerce de “waterboy” (con peto incluido) con el no menos mítico Dan Carter.

Trabajo en equipo y compañerismo: es en esta competencia donde quizá más destaque este deporte, decíamos que la melé es un ensamblaje perfecto todos a una para conseguir un fin; pero en la touche hay que marcar y aupar a tu compañero al milímetro para ganar esa jugada. Todos los esfuerzos enormes que hace la delantera de un equipo en las abiertas, en el ruck, en las jugadas más sufridas para ganar ventajas y que los tres cuartos puedan realizar un ensayo es memorable. Y cuando se logra, no se ven celebraciones aparatosas ni escenografías preparadas… se celebra con el equipo.

Motivación y superación: ningún equipo de rugby salta a jugar con temor o con sensación de inferioridad, ante un rival superior. La ausencia de límites define perfectamente a un equipo de rugby, hay múltiples ejemplos, el caso de Sudáfrica en su Mundial, con la gran visión de Mandela, o en el último mundial, el partido de Japón contra Sudáfrica en el que los nipones arriesgaron jugando a touche un golpe que pateando les hubiese dado el empate ante uno de los grandes equipos del mundo.

El sacrificio; el rugby a diferencia de los grandes prejuicios que existen en relación a este deporte, no es deporte de contacto sino de evasión, dónde obviamente existe contacto, ¡y mucho!, ¡y duro! Por eso la preparación física es vital y eso supone un sacrificio constante, diario, de superación, de mejorar, de estar y sentirse bien.

Compromiso: aunque es un valor fundamental en el rugby y en la empresa (el tan buscado y valorado engagement), cuando practicas este deporte el compromiso va dentro del ADN, quieres participar y jugar a toda costa, aunque te cueste tiempo personal e incluso dinero. Es muy recomendable un reportaje de Informe Robinson sobre el equipo de rugby de Vigo y el All Black Norm Maxwell.

Resistencia al estrés y la frustración: cuando comienza un partido ninguna circunstancia y ningún aspecto hace que un jugador pierda las ganas de competir, ni de empujar, ni de llegar a una abierta… no importa si el partido es amistoso, de competición nacional o internacional y no importa si vas perdiendo, el jugador de rugby compite hasta el final, hasta que no puede más.

En el círculo el jugador que protege a su rival

Quería resumir gran parte de lo comentado con una imagen, se produjo en un partido de alta competición; en la disputa de un ruck un jugador se lesiona y grita en el suelo, en ese momento un jugador del equipo rival “sale” de la jugada (que además era importante porque al liberar tenían cierta ventaja) y se coloca en posición defensiva y protectora para que al jugador que está en el suelo con significativos signos de dolor no le caiga nadie encima y en definitiva no empeore su situación. Por este tipo de gestos es por lo que no sólo quiero que mi organización se empape de los valores del rugby, sino que mis hijos quiero que formen parte del entorno de un deporte capaz de hacernos vivir y sentir situaciones como ésta.

Por cierto, y para terminar, ¿se han fijado que los jugadores de rugby no llevan sus nombres en la camiseta? Simplemente el equipo no es que sea lo primero, es lo único. Interesante para cualquier organización ¿no?

SCRUM: La gestión de equipos y el liderazgo (parte I) por Roberto García Marcos

Actualmente todo el mundo identifica el término scrum con metodologías ágiles para desarrollar proyectos o productos gracias a Nonaka y Takeuchi, creadores de este conjunto de buenas prácticas para el desarrollo colaborativo, principalmente de software, pero quizá alguien desconozca que lo hicieron porque uno de ellos era un gran amante del rugby, y compararon su nueva forma de trabajo con el que se realiza en una de las principales jugadas del rugby: la melé.

Desde hace un tiempo las principales organizaciones empresariales están definiendo sus equipos, estructurando a sus personas mediante sistemas de gestión por valores. Son ya muchas las disertaciones y los paralelismos sobre deporte y empresa, pero si hay un deporte donde, según mi opinión, aplica especialmente este asunto, es en el rugby. Recientemente, los Premios Princesa de Asturias de los Deportes reconocían al equipo de Nueva Zelanda, los míticos All Blacks. Sólo sus cifras en competición son tan impactantes que cualquiera de las empresas cercanas que conocemos estaría encantada de asimilar alguno de sus modelos (ganan más del 70% de los partidos que disputan), si bien es cierto que la traza cultural (los aborígenes y los kiwis en general son extremadamente humildes), y el largo plazo con el trabajan supone un hándicap, a pesar de la espectacular productividad. Pero sin duda si hay algo que los define es que siempre, siempre, juegan como un equipo, como un bloque, y lo hacen hasta el final del partido, aunque la victoria esté asegurada o ganen de paliza; y lo hacen por ellos mismos y por verdadero respeto a su rival, ya que éste se merece que sigan compitiendo ocurra lo que ocurra. Además, comienzan sus partidos con la ya mítica haka o danza maorí, que además de tratar de intimidar a su rival, supone transmitir el legado que recibieron de los aborígenes primitivos de su tierra.

Jugadores de la selección de Nueva Zelanda, los All Blacks, ejecutando la haka antes de un partido

La haka la realizan todos juntos, en equipo. Para quien quiera indagar más hay una excelente obra de James Kerr, Legacy; ahí el autor nos descubre diferentes normas por la que se rige el mejor equipo de rugby de la historia. Es impresionante como priorizan la formación constante, el pensamiento autocrítico para mejorar, los procesos de aprendizaje mediante mentorización. En fin, un paraíso del desarrollo personal y profesional.

Los indiscutibles valores del rugby se explican, se transmiten desde pequeños y forman parte del legado de cada club. Cuando asisto a entrenamientos de la categoría linces de un equipo de mi ciudad, en las primeras sesiones un crío de 4 años ensayó mientras corría pisando la línea lateral y el niño discrepaba sobre esta cuestión, el entrenador con paciencia y educación no paró de repetir “en el rugby no se hacen trampas, somos caballeros, ¡honor y respeto!…” y no ha dejado de hacerlo en los siguientes cuatro meses. Las “pillerías” o las alegrías que vemos en algún jugador cuando han pitado un penalti fingido, están prohibidas en este deporte.

Dos equipos formados en la melé a la espera de la introducción del oval.

En nuestra Escuela de Negocios de la Cámara de Valladolid venimos trabajando desde hace 7 años en el desarrollo del liderazgo y la gestión de equipos para mejora de nuestras empresas, lo hacemos bajo la Dirección Académica de Félix Sanz, con un modelo de trabajo en ecosistema colaborativo en el que tanto creemos. Una de las máximas de nuestro director académico entronca perfectamente con esta cultura rugbística: “el liderazgo empieza por uno mismo” si no me esfuerzo, si no me sacrifico, si no me formo, cómo se lo voy a pedir a mi equipo. En el rugby, y particularmente en la melé (scrum), si no empujo junto a mi equipo cómo voy a pedir a mi compañero que empuje conmigo. Es importante tener en cuenta que en una melé se soportan presiones de 1.000 – 1.200 kg.

Entre las diferentes actividades y metodologías de nuestro Master, además de las clases, las prácticas, las exposiciones de equipos de éxito (equipos de rescate en alta montaña, el director de la OSCYL, la Cruz Roja, Hombres G…), también hemos contado con la participación de entrenadores o líderes de equipos deportivos (Djukic, Pastor, Nacho Coque, Ángel Ruiz…), entre los que no faltaron Juan Carlos Pérez y Diego Merino explicando a nuestros alumnos sus experiencias y su conocimiento del rugby y sus paralelismos con la empresa.

…continuará…

 

*Roberto García Marcos es el Director General de la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Servicios de Valladolid y de la Escuela de Negocios

Gala de Clausura de la V edición del Master en Liderazgo y Gestión de Equipos

master en liderazgo y gestión de equiposEl pasado viernes 27 de enero se celebró la Gala de Clausura de la V edición del Master en Liderazgo y Gestión de Equipos, poniendo fin a un maravilloso ciclo de aprendizaje para esta promoción de alumnos.

Durante este acto se hizo entrega de los diplomas y se aprovechó la oportunidad para homenajear a los más destacados, donde Elena Rodríguez Astorga de Queserías Entrepinares recibió 2 premios: el Premio Santos Villanueva al Mejor Liderazgo (distinción al mejor líder, elegido por sus compañeros) y el Premio al Mejor Proyecto (elegido por la dirección académica del Master).

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¿Cómo retener el talento humano?: el desafío de las empresas

talento humanoEl talento humano es el recurso más importante de las empresas. Esta es una realidad. Y es que el conocimiento, el know how, el saber hacer, representa el verdadero valor de una organización.

Esta realidad adquiere aún más fuerza ante un entorno en constante cambio, cada vez más competitivo, en el que las empresas deben aprender a atraer y retener su talento humano.

Los tiempos han cambiado y ya no son solo los empleados los que deben ser “aptos” para las empresas, sino que las empresas deben desarrollar estrategias que les permita ser atractivas dentro del mercado laboral y mantener motivado a su personal.

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El líder ¿nace o se hace?: despejando el dilema de siempre

liderazgo

Pasa el tiempo y seguimos con la duda de si un líder nace o se hace. En este artículo intentamos despejarla.

Por un lado, si decimos que el líder nace, tenemos una persona con habilidades innatas pero sin ningún tipo de formación para gestionar equipos. Por otro lado está, aquella persona que no cuenta con actitudes de líder, pero ha pasado su vida formándose para dirigir equipos. ¿Quién será mejor líder?.

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La nueva concepción de un puesto de trabajo

“Papá, mamá, tengo un nuevo trabajo. No tengo que ir a la oficina, puedo trabajar en casa cumpliendo mis objetivos y gestionando mis tiempos”, perfecto, ¿verdad?.

Para los “Millennials” sí que lo es para nuestros padres seguro que suena raro y a trabajo poco serio.

Bienvenido a un nuevo estilo de vida que va a acorde con las nuevas posibilidades laborales, pues la realidad actual es que las empresas están adaptándose a estos cambios, no sólo en los departamentos de Recursos Humanos, sino también en otras áreas que se ven directamente modificadas por esta nueva concepción laboral. “Todo fluye, nada permanece”, ya lo vaticinaba Heráclito.

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La gestión de un equipo: comunicación llena de experiencias y conocimiento

El pasado sábado, 11 de Junio, compartimos con los alumnos del Máster en Liderazgo y Gestión de equipos una gran y especial jornada. Grande por las experiencias y conocimientos que nos llevamos, especial porque la compartimos con nuestras familias.
Nos fuimos a ver el musical de El libro de la Selva, en el Centro Cultural Miguel Delibes. Fuimos todos los alumnos, con las familias, a disfrutar de un espectáculo para todas las edades que nos permitiera ver cómo se gestiona un equipo, dentro del mundo del espectáculo.
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Productividad Personal

Productividad personalSi no te sabes gestionar no puedes gestionar tu trabajo a nivel personal ni en relación con tus colaboradores. Esta es una máxima que resulta evidente cuando queremos profundizar en la mejora de la productividad personal.

El éxito de los resultados de eficacia personal, tanto a nivel profesional o como personal, parten en gran medida de la propia persona: de su actitud personal, de su capacidad de autorregulación, de sus habilidades de interacción con las otras personas con las que interactúa y, cómo no, de cómo te organizas y gestionas los recursos.

Esta materia, en el marco del Master de Liderazgo y Gestión de Equipos, tiene como objetivo ayudar al participante a mejorar efectividad personal y obtener altos niveles de rendimiento.

Para ello, en el taller se trabajará desde una doble perspectiva:

  • Personal: ligada a reconocer y desplegar las necesarias actitudes intrapersonales y interpersonales. Aquí serán muchos los temas a trabajar: la iniciativa y la proactividad, la flexibilidad, la autoconfianza, la perseverancia, la procrastinación, la empatía, la asertividad…
  • Operativa: ligada al conocimiento y uso de herramientas sobre escenarios reales gestión de personas. Aquí se trabajarán en múltiples herramientas (análisis de prioridades, definición de objetivos, planificación, organización, seguimiento…) aplicadas a diferentes situaciones reales (establecer objetivos, asignar tareas, delegar, supervisar, corregir desviaciones…)

Con un enfoque eminentemente práctico que pase por reflexionar sobre sobre mis actitudes, mis habilidades y mis practicas organizativo-operativas y como afectan a mi productividad de dará conocer y se pondrá en un modelo para mejorar nuestra efectividad, gestionar mejor nuestro tiempo y orientarnos a resultados, tanto desde el punto de vista técnico como de habilidades.

El modelo a trabajar se sustenta en cuatro pilares:

  • Autoconocimiento. ¿Conozco mi actitud y motivaciones frente a una mayor exigencia personal de control de mi vida personal y profesional, mis puntos fuertes y mis barreras internas y en relación con los demás?
  • Gestión de Prioridades. ¿Desarrollo mi capacidad para priorizar actividades, optimizando el tiempo empleado y persiguiendo la consecución de objetivos de rentabilidad y eficacia en todos los aspectos necesarios?
  • Modificación de Hábitos. ¿Entreno los conceptos aprendidos, llevándolos al día a día? ¿Simulo con mi agenda?
  • Manejo del tiempo. ¿Aplico eficazmente criterios y herramientas para la organización y gestión del tiempo?

 

Clausura de la IV promoción del Master de Liderazgo y Gestión de Equipos

El pasado viernes celebramos la Gala de Clausura del Master de Liderazgo y Gestión de Equipos, que ha contado con una estupenda promoción de graduados.

El acto contó con la presencia del Director de la Cámara de Comercio D. Roberto García Marcos y con la Coordinadora de la Escuela de Negocios Dª Sandra Avendaño Sánchez,  que tras el agradecimiento y bienvenida entregaron los diplomas a todos los alumnos de la promoción, así como los dos merecidos premios:

  • MENCIÓN ESPECIAL MASTER EN LIDERAZGO Y GESTIÓN DE EQUIPOS 2015: al mejor proyecto del Master por la mejora individual, el desarrollo de su equipo y los beneficios aportados a la organización evidenciados en su proyecto a: Carlos Alberto de la Fuente Palacios de Industrias Maxi.
  • PREMIO SANTOS VILLANUEVA DE LIDERAZGO 2015: premio elegido por los propios compañeros de promoción, que recibió Teresa Cetulio Lorenzo de Madison.
Clausura IV promoción alumnos
IV promoción de graduados del Master de Liderazgo y Gestión de Equipos

Después del acto nos pudimos relajar todos, sobre todo los graduados y galardonados, disfrutando de un vino español como recompensa al gran esfuerzo que han hecho los alumnos. Se aprovechó la ocasión para brindar, dando la bienvenida a la nueva promoción del Master que comenzó ese mismo viernes.

MASTER EN LIDERAZGO Y GESTIÓN DE EQUIPOS 2016

Hace 3 años, por estas fechas, un amigo me llamó para pedirme un pequeño favor. Félix, tengo una amiga que trabaja en Murcia, que pasa las navidades en Valladolid y que le gustaría hablar contigo de Liderazgo y cosas de esas a las que te dedicas tú, para ver si puedes echarle una mano con un problemilla que tiene.

Días después quedamos en un céntrico bar de Valladolid y ella me contó su “problema”. Un problema muy común a muchas personas que acceden a puestos de responsabilidad y que ella explicitó mejor de lo que nadie lo había hecho hasta entonces conmigo. Me dijo:
Mira, yo estudié hace 15 enfermería y desde entonces he ejercido de enfermera. He atendido pacientes, puesto vías, dado y controlado medicamentos, curado heridas, cambiado vendajes,… cosas para las cuales me formé durante 3 años en la carrera y que he ido mejorando en mi día a día. Hace 3 meses me han hecho supervisora de enfermería y… ¡me han cambiado de trabajo! Ahora organizo turnos, reparto vacaciones, gestiono equipos de personas, superviso el dispensario, resuelvo conflictos,… ¡y nadie me ha formado para ello! Todo lo que hasta ahora sabía y hacía sirve para poco y todo es muy nuevo y complejo para mí y estoy realmente perdida. Tiro de intuición y trato de hacerlo lo mejor posible, pero no sé si lo hago bien.

Esto que me contó aquella amiga de mi amigo, aquella tarde de vacaciones navideñas, es lo mismo que le pasa a muchísimas personas que ascienden en las organizaciones a base de su buen quehacer técnico. Son personas que sobresalen técnicamente, haciendo mejor que otros aquello para lo que fueron formados y preparados (en la carrera, en el propia en empresa,…) y que su paso natural es ascender y ocuparse de gestionar un equipo de trabajo, un equipo de personas. Y claro, para la mayoría de ellos, esto es un tremendo reto para el que no están preparados, pues nadie les preparó para ello.

En el Master en Liderazgo y Gestión de equipos, desarrollamos a esas personas- con grandes actitudes y magníficas intenciones pero sin preparación previa para ello- que un día afrontaron el desafío de liderar personas y gestionar equipos (o que está próximo dicho desafío), para que puedan ejercer con éxito una de las tareas más importantes y a la vez más difíciles a las que alguien puede enfrentarse en su carrera laboral, sacar lo mejor de los demás para que su organización crezca y obtenga los resultados esperados.

Comentarios como “el mejor proyecto de mi vida”, “tiempo ganado al tiempo”, “el año en el que más he crecido personal y profesionalmente”, “he dado la vuelta a mi manera de trabajar y gestionar personas como a un calcetín”, “jamás me creí capaz de hacer algunas cosas”, “soy otra persona”,… son algunos de los muchos con los que alumnos de otras ediciones del Master en Liderazgo resumieron su paso por el mismo.
Si trabajas, tienes un equipo bajo tu responsabilidad o estás próximo a tenerlo, te sientes como la amiga de mi amigo sin saber qué hacer en muchas ocasiones y aprendiendo de continuos errores y quieres dar un gran salto cualitativo en el terreno profesional (y personal) te esperamos con los brazos abiertos para ayudarte a crecer.

Quien sabe, puede que un año después añadiré tu frase sobre la experiencia a nuevo post.